CIBERSEXO

EL CIBERSEXO Y SU COMPONENTE ADICTO


Entrevista a Mariano Chóliz y Marta Marcos :

Las adicciones a las nuevas tecnologías (videojuegos, juego de azar online, internet y móvil), cuyo uso excesivo pueden derivar en problemas graves para la salud. Lo que se pretende es concienciar de esta problemática y presentar los programas de prevención Ludens y Aditec, validados empíricamente desde la UV y cuyo objetivo es evaluar y detectar posibles problemas de adicción a las tecnologías en jóvenes y adolescentes. Los objetivos principales son la sensibilización, el entrenamiento en estrategias de autocontrol para prevenir la dependencia y el cambio de actitudes hacia el juego y las nuevas tecnologías en aquellos jóvenes que ya comienzan a tener problemas relacionados con el uso excesivo de estas nuevas formas de ocio.


La adicción a las nuevas tecnologías es una problemática que está a la orden del día. A fin de abordar sus principales síntomas y concienciar sobre los riesgos que entraña, Mariano Chóliz -catedrático de la Universidad de Valencia- y Marta Marcos -psicóloga- realizaron una ponencia en el curso de extensión univesitaria de la UNED ‘Adicciones a las nuevas tecnologías: ¿Pandemia del siglo XXI?‘, que arrancó el pasado 7 de marzo Chóliz es director de la Unidad de Investigación ‘Juego y adicciones tecnológicas’ de la UV y Marcos, como psicóloga especializada en adicciones tecnológicas y adicción al juego, también forma parte de dicha unidad.

¿Cuáles son los principales síntomas de la adicción a las nuevas tecnologías?M. M. – Los síntomas que pueden hacer pensar que existe una tecnoadicción son la pérdida de control, porque la persona no es capaz de dejar de contestar al envío de un Whatsapp, no es capaz de abandonar el videojuego a pesar de que tenga que hacer otras cosas más urgentes e importantes, se ve incapaz de dejar de intercambiar información en sus redes sociales, o, en el caso del juego de azar no puede dejar de apostar llegando a pedir préstamos y microcréditos para seguir con el juego. La tolerancia, porque cada vez se va a necesitar más tiempo conectado a Internet, el móvil o los videojuegos, de tal forma que el patrón de uso inicial deja de ser suficiente para obtener el efecto deseado. En el caso del juego de azar, cada vez va a necesitar apostar cantidades crecientes de dinero y otra característica común es que empezará a apostar por apostar. La abstinencia, porque existe un malestar clínicamente significativo cuando interrumpe el uso de estas tecnologías o cuando lleva tiempo sin usarlas o apostar. Este malestar se va a manifestar de diferentes formas: enfado, ansiedad, agresividad, o la depresión (emociones displacenteras). La ‘caza’, síntoma específico de la adicción al juego de azar, mediante el cual la persona no asume las pérdidas del juego y vuelve siempre a apostar con la intención de recuperar las pérdidas. La focalización y estrechamiento de la conciencia, ya que la vida de la persona gira en torno a todo lo relacionado con la actividad en cuestión de la que ha generado una dependencia. Emplea un tiempo excesivo en todo lo relacionado con videojuegos, Internet, móvil y juego de azar hasta el punto que interfiere gravemente en las actividades cotidianas. Y, por último, se deja de hacer otras actividades saludables o pierde oportunidades por estar usando las tecnologías.¿Qué riesgos psicológicos entraña dicha adicción? ¿Y físicos?M. M.- La pérdida de control y la dependencia fundamentalmente, que aparecen cuando la persona no es capaz de dejar de realizar una actividad que, a pesar de ser consciente de que le está acarreando consecuencias negativas en todas las esferas de su vida, no puede frenar. Se trata de una patología de la libertad que produce entre otras: impulsividad, cambio del estado emocional y alteraciones frecuentes del humor, escasa tolerancia a la frustración y búsqueda exagerada de sensaciones nuevas. Los problemas físicos son de diversa índole. Problemas musculares asociados a la postura frente a los dispositivos durante horas, ojos rojos y pérdida de visión, alteraciones en la atención, dolores de cabeza, problemas de sueño, pérdida de hábito de alimentación saludable y sedentarismo.¿Considera justo que las empresas den mucho valor a la ‘presencia’ en las redes sociales de los candidatos a un puesto de trabajo?Mariano Chóliz (M. Ch.) – Eso es algo que se suele decir y aunque no tenemos datos al respecto, sí que es un elemento que la gente debería tener en cuenta, puesto que es evidente que dejamos mucha información personal en las redes sociales que puede ser sensible. Eso debe servir para concienciar a los adolescentes de que no den información ni transmitan que no quieren que conozcan las personas que no tienen una relación de amistad contigo. Porque es fácil que pueda llegar a divulgarse, especialmente si esa información o imágenes son morbosas.¿A qué adicción característica de otros años se parece la vinculada a las nuevas tecnologías?M. Ch. – Podemos hacer una distinción entre las adicciones previamente existentes, a las cuales la utilización de las tecnologías las hace especialmente más adictivas, de aquellas otras propiamente debidas al uso de las TIC. Así, la utilización de herramientas tecnológicas en comportamientos como la compra, el sexo o el juego de apuestas o azar son las responsables de que la adicción a las compras on line, cibersexo o juego on line sean más adictivas que sus modalidades ‘tradicionales’, dado que son mucho más accesibles, están más disponibles, la conducta puede llevarse a cabo en la intimidad, etc. Por otro lado, habría unas adicciones típicamente tecnológicas, que proceden de la dependencia que se tiene al uso de las tecnologías y, aunque en todas ellas pdemos encontrar el ‘principio psicológico activo’ responsable de la adicción, la aparición de dichas adicciones está directamente relacionada con el desarrollo tecnológico. Hablaríamos de la adicción a móvil (dependencia de la comunicación instantánea), redes sociales (dependencia de una comunidad virtual) o videojuegos (juego con múltiples jugadores en línea).¿Qué consejos daría a unos padres que desean erradicar la adicción en sus hijos?M. M.- En primer lugar y para los padres decir que son ellos los que tienen la responsabilidad de la educación de sus hijos. Los niños todavía no tienen desarrolladas las capacidades de control de su conducta y hay que entrenarles en ello porque no saben el alcance de sus consecuencias. A los niños y jóvenes hay que recordarles que aunque son nativos digitales, no son expertos en informática ni en deportes. Esta falsa sensación de pericia fruto del error del pensamiento de los jóvenes, puede incitar a conductas de riesgo. Por último, el usuario debe controlar el uso de la tecnología y no al revés, es decir, decidir cuándo usarla, para qué y durante cuánto tiempo. Somos conscientes de la difícil tarea de la crianza y, por ello, nuestros programas también tienen su modalidad de escuela de padres con el objetivo de apoyarles y asesorarles para que lleven a cabo la supervisión del proceso madurativo de los hijos, siendo ellos los principales modelos de conducta.


Psicóloga. Marta Marcos posee especialización en la detección de las adicciones tecnológicas y la adicción al juego

Catedrático. Mariano Chóliz dirige la Unidad de Investigación ‘Juego y adicciones tecnológicas’ de la UV de Valencia.

Juntos podemos

Fte: https://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/castellon/2019/03/25/5c98fbf521efa0f0168b45aa.html




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