Sáb. Sep 18th, 2021
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ENTRE EL CIELO Y EL INFIERNO


“Quiero decirle a todos que me encuentro en Madrid, disfrutando de mi familia y esperando el partido del Napoli, por la Champions. Mi abogado Matías Morla se comunicó con las autoridades españolas. No hay ninguna denuncia y nadie le supo explicar el motivo de este show mediático. Estoy pasando por un gran momento, que la cuenten como quieran…”. Esta es la explicación que Diego Armando Maradona ha ofrecido en su perfil de Facebook sobre los acontecimientos vividos ayer en Madrid.


Maradona se encuentra en España con motivo del encuentro entre el Real Madrid y el Nápoles, equipo donde vivió su época dorada. Según trascendió ayer, Rocío Oliva, novia del astro argentino, pidió ayuda a la dirección del hotel madrileño Eurostars Mirasierra, donde se alojaban. Eran las 8:30 de la mañana. El altercado en la habitación tuvo que ser lo suficientemente grave como para atribuirlo a “una discusión normal de pareja”, tal como explicó horas después el abogado de Maradona, restando importancia al episodio. Oliva se sumó a esta versión y, al no presentar denuncia –sin evidencias de agresión, la Policía no puede actuar de oficio
El episodio no es nuevo: en un vídeo grabado con el móvil en 2014 se oye a la misma joven pidiéndole a Maradona que deje de pegar. “Pará, Diego, deja de pegar”, grita la joven. Tampoco presentó denuncia alguna y las autoridades no pudieron episodio fuera del ámbito doméstico. Que Maradona llegó a España con la agresividad corriendo feroz por las venas pudo comprobarlo un periodista de la COPE con quien se encaró a la salida de un restaurante: “Si yo te pego mano a mano, te estropeo”. De hecho, los periodistas han sido objeto de su ira al menos desde 1994, en que espantó con una escopeta de perdigones a los que pretendían entrevistarle en su casa de Buenos Aires. A otro lo atropelló con el coche, rompiéndole un pie; se abrió paso a patadas camino de un juzgado en 2008; abofeteó a un fotógrafo en 2014…
Muestra de su perenne encendido temperamento lo dio ‘el Diego’ hace apenas tres meses ante el mismísimo papa Francisco. Fue durante el Partido por la Paz, organizado por el sumo pontífice con objeto de ayudar a las víctimas del terremoto que sufrió Italia el verano pasado. En las imágenes puede verse a un orondo Maradona y la misma talla de siempre, encararse y buscarle las cosquillas a Juan Sebastián Verón, de 1,86 m y 15 años más joven, porque no le devolvió el saludo al final del encuentro. Del partido por la paz, recordemos

Los excesos son tan consustanciales Maradona que resulta imposible escribir la más breve sinopsis de su vida sin entreverarla de farras, juego, alcohol y violencia. Y para hallar el germen de la mayoría de ellos debemos viajar (en el tiempo) a Barcelona. “Probé la droga a los 22 años en España. Me creía vivo, pero con la droga gasté mucha plata… toqué fondo. Me sentí una basura, porque la droga es un pacman que te va comiendo a toda tu familia”, reconocía en una revista argentina en 1996. Las lesiones y su mala conducta le cerraron las puertas del FC Barcelona. Se las abrió el Nápoles y allí conoció la gloria: le dio cinco títulos de liga y una UEFA al club italiano, pero profundizó en su adicción. Las gestas del futbolista ascendían a lo alto –entre ellas, el Mundial para Argentina en 1986 gracias a la legendaria ‘mano de Dios’– mientras el pibe iba superando círculos del infierno.
En Nápoles se le consentía todo. Por ejemplo, que durante 1990 no acudiese a entrenar y que plantase la expedición napolitana a Moscú, para enfrentarse con el Spartak en la Copa de Europa. En aquellos días llegó a especularse incluso que tenía un conflicto con la Camorra y prefería ocultarse pero finalmente tomó un vuelo privado (30.000 dólares de la época) y viajó a Rusia para permanecer en el banquillo hasta el minuto 63. El Nápoles perdió 5-3.

Maradona tocó verdadero fondo pasada la cuarentena. La cabra tira al monte, diría un castizo, para resumir cómo festejó su 40 cumpleaños: más de 500 invitados y champán para ahogar a un regimiento de marines. Esto, por lo que vimos en las fotos. Otros gustos se consumen en privado. Para entonces, ya había estado en Cuba para tratar su adicción: Maradona ingresó en la clínica La Pradera de La Habana en enero de 2000 para curarse de su adicción a la cocaína y estuvo en ese lugar unos tres años, en dos etapas diferentes. En la primera supimos que en más de una ocasión se hizo traer la cocaína hasta la clínica y que se echó una novia eventual –entonces estaba casado con Claudia Villafañe– con quien se dio a los placeres en público.
Tras su carrera como futbolista, trató de ser entrenador pero jamás logró brillar. Fracasó al frente de la selección argentina, puesto de donde fue despedido tras el Mundial de Sudáfrica en 2010 y marchó a Emiratos Árabes; e incluso allí fue sancionado por tener una fuerte bronca con el preparador de un equipo rival. Era 2011. Acabó siendo fulminado aunque su leyenda le permite seguir ligado al país del Golfo como embajador deportivo.

Maradona tiene cinco hijos reconocidos de cuatro madres distintas: Dalma Nerea y Giannina, de Claudia Villafañe; Jana, de Valeria Sabalain; Dieguito, de Verónica Ojeda y el primogénito, de 30 años, que se llama Diego Maradona Sinagra y fue fruto de la relación que el jugador tuvo con Cristiana Sinagra mientras militaba en el Nápoles. La justicia italiana y el ADN lo reconocieron como hijo suyo en 2003 pero no fue hasta el verano pasado en que ‘el Diez’ se decidió a estrechar lazos. Un joven de 15 años, de nombre Santiago e hijo de Natalia Garat, ha iniciado un pleito en Buenos Aires para ser reconocido como el sexto de sus vástagos.

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