Malos h√°bitos que la sociedad percibe como buenos


Trabajar m√°s de la cuenta o querer agradar sobre todas las cosas pueden ir en tu contra

La Competitividad y el éxito. Un Habito narcisista

Malos hábitos que la sociedad percibe como buenos: contestar emails de trabajo por la noche o en vacaciones, intentar llevar la perfección a todas las parcelas de la vida o pretender agradar a todo el mundo. Son comportamientos socialmente aceptados e incluso premiados, pero no tan acertados para el bienestar.

Un trastorno de ansiedad real pero no tan mal visto como el consumidor de drogas

Definirse ‚Äėworkaholic‚Äô (Adicto al trabajo)

La línea entre ser un profesional de alto rendimiento y la adicción al trabajo es muy fina. Trabajar más de 70 horas semanales, llevarse el trabajo a casa, con amigos o incluso en vacaciones no es saludable.

Lo demuestra un estudio de la Universidad de Bergen que indica que los workaholicos tienen más tendencia a padecer trastornos psiquiátricos. En concreto un 33,8% muestra ansiedad, en comparación con el 11,9 de personas no adictas al trabajo. La depresión afecta al 8,9% del total, mientras que solo incide en el 2,6% de quienes ajustan su jornada.

La sociedad actual funciona de tal manera que el trabajo parece ir creciendo en importancia relativa. Términos como el éxito se implantan, como algo que creemos muy importante, como nuestro objetivo vital.

La competitividad aparece cada vez m√°s temprano, y eso evidentemente favorece el crecimiento del workaholism‚ÄĚ, indica Iago Taibo Corsanego, experto en psicolog√≠a positiva y mindfulness y director de Positivarte. Estas personas buscan tener el control, aunque son incapaces de delegar y trabajar en equipo. A ello suele unirse una baja autoestima que intentan compensar con el trabajo.

‚ÄúLa¬†alternativa positiva al ‚ÄėWorkaholism‚Äô es el ‚Äėengagement‚Äô. Aunque puede tener algunas similitudes con la adicci√≥n al trabajo, la gran diferencia es la felicidad, el n√ļmero de¬†emociones positivas. Y el trabajador¬†engaged¬†tambi√©n disfruta mucho de sus otras √°reas vitales porque no cae en la obsesi√≥n laboral‚ÄĚ.

¬ŅY que significa ser un trabajador¬†engaged? Son¬†personas comprometidas con la organizaci√≥n para la que trabajan¬†y que est√°n motivados para contribuir a cumplir los objetivos empresariales. Pero sobretodo con un sentido propio de bienestar y felicidad personal.

Rutinas que rompan la obsesión, cumplir con los horarios y desarrollar la capacidad de no pensar más en el trabajo al salir, con actividades como el mindfulness, pueden mejorar calibrar la incidencia laboral en el entorno vital.

Ser perfeccionista. Un Habito egoísta

‚ÄúEl¬†sistema refuerza¬†inconscientemente (o no) la obsesi√≥n por la perfecci√≥n‚ÄĚ, asegura Taibo. Aunque se considera una cualidad, parece que los perfeccionistas tienen un¬†lado oscuro. As√≠ lo refleja una investigaci√≥n llevada a cabo por la Universidad de Kent.

La inmediatez nos hace ser poco reflexivos

El¬†estudio¬†identifica diferentes tipos de perfeccionismo y no te gustar√≠a pertenecer al menos a estos dos. Por una parte, est√°n los perfeccionistas socialmente prescritos que¬†buscan la aceptaci√≥n social¬†y, que seg√ļn indican, tienen baja autoestima y frecuentemente se sienten inferiores.

Las personas del segundo grupo se caracterizan por imponerse metas irrealizables y preocuparse poco por las normas sociales, no son sociables y tienden a ser vanidosos.

Seg√ļn el trabajo de Joachim Stoeber, director de la investigaci√≥n, solo el grupo de perfeccionistas auto-orientados tendr√≠a valores positivos, entre ellos preocuparse por las normas sociales y por las expectativas de los dem√°s.

Una persona que encaje en este perfil debería ponerle límite: marcar determinadas horas para realizar una tarea y llevarla al nivel óptimo. Hay que organizarse para mantener ese intervalo y poder dedicarse también a otras cosas.

Entregarse al deporte. Un Habito obsesivo

El running está de moda, pero puede que prepararse a diario para competir en la maratón de tu ciudad no sea tan buena idea. Un estudio realizado por el Centro de Investigación contra el Cáncer de Alemania analizó a personas con enfermedades coronarias estables y descubrió que afectaban a unas personas concretas.

Un exceso puede provocar nerviosismo e inestabilidad

Tanto aquellos que llevaban una vida sedentaria como los que hac√≠an ejercicio a diario o practicaban deportes extenuantes m√°s de 15 horas a la semana, ten√≠an m√°s riesgo de morir en los pr√≥ximos diez a√Īos que aquellos que entrenan algunas veces por semana.

Pero no solo el cuerpo puede resentirse de pasar demasiadas horas en el gimnasio. A nivel psicológico puede incrementar rasgos como la obsesión, la inseguridad y la baja autoestima.

‚ÄúLa¬†cultura parece valorar m√°s el envoltorio que el contenido. Prima el f√≠sico (temporal) versus los valores (esencial, permanente). Lo consideramos una forma de buscar la felicidad y nos perdemos en los placeres sensuales, que adem√°s tienden a engancharnos y a llevarnos a la compulsi√≥n como el resto de factores‚ÄĚ, cuenta el psic√≥logo.

Querer agradar. Un Habito rigido

A partir de ahora,¬†si quieres mejorar tu salud di siempre lo que te pase por tu mente. Fingir por agradar es un h√°bito para descartar, seg√ļn asegura¬†un estudio¬†realizado por la Universidad de Notre Dame.

Su autora, Anita E. Kelly congreg√≥ a¬†72 personas y las dividi√≥ en dos grupos: el de la sinceridad y el de control. Al primero les indic√≥ que habr√≠an de ser honestos y sinceros en todos los aspectos, incluso en cosas peque√Īas como si alguien pregunta por qu√© se ha llegado tarde. Durante cinco semanas se registr√≥ el comportamiento de ambos perfiles y aquellos que no tuvieron que maquillar sus opiniones ni actos¬†presentaron menos problemas de salud, como dolores de cabeza o tensi√≥n.

Contestar r√°pidamente. Un Habito tecnoadictivo

Un dolor adictivo que se suele esconder de la familia

¬ŅNunca te han pedido que respondas lo primero que te pase por la cabeza? Ser √°gil en las contestaciones se premia sobre todo en el entorno laboral e incluso entre amigos. ‚ÄúParece que¬†se tiende a equiparar una respuesta r√°pida con una elevada inteligencia. Es cierto que una respuesta r√°pida es conveniente en muchos momentos, pero est√°¬†sobrevalorada¬†y genera muchos¬†problemas basados en la escasa reflexi√≥n.

Esta pr√°ctica, que se deriva de test de inteligencia con control de tiempo, ha gustado en una sociedad cada vez m√°s inmediata. Pero, los problemas comienzan cuando las afirmaciones desencadenan efectos que condicionan la realidad.

‚ÄúMuchos caemos en¬†mitificar el pensamiento r√°pido, intuitivo que se deriva en decisiones y juicios instant√°neos. Las nuevas tecnolog√≠as, tambi√©n nos dan un¬†modelo donde se busca la inmediatez, y sin darnos cuenta, a veces parece que es el hombre quien tiende a imitar a la m√°quina, y no al rev√©s‚ÄĚ,

Como dice el gran premio Nobel Kahneman, sufrimos de exceso de confianza: tenemos una sensación exagerada de lo bien que conocemos el mundo.

By Diego Calvo Merino

Teólogo especialista en adicciones. Educador

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