Lun. Jun 21st, 2021
Bienvenid@s a nuestro campus sobre adicciones

ALGUNAS PREGUNTAS SIGNIFICATIVAS


¿A los jóvenes les cuesta más darse cuenta de que es un problema?

Todos en la vida necesitamos esa sensación de que controlamos las situaciones y negar la evidencia es lo más habitual en todos los adictos. Lo normal es que continúen jugando, siempre pensando que un golpe de suerte va a cambiarles la vida, podrán pagar las deudas y no jugarán más. Con los jóvenes, la mayoría de las veces quien pide ayuda son los padres; con los adultos, las esposas, a veces los hijos… En todos hay una incapacidad para controlar la necesidad de jugar y el juego no suele ser el problema de fondo, sino una solución mala para escapar de una realidad que no pueden resolver, no se atreven, no tienen capacidad o piensan que no la tienen. Por eso, temporalmente, todo el mundo es capaz de dejar de jugar. Aquí, en 20 o 30 días dejan de hacerlo, aunque tengan síndrome de abstinencia durante tres o cinco meses. Pero, ¿qué pasa cuando surgen situaciones de tipo personal, trabajo, emocionales, familiares, pérdidas…? Como no están resolviendo las cosas, llegará un momento en el que no podrán aguantar más y jugarán para olvidar. Luego, cuando terminan, están peor y, además, han generado nuevos problemas.

¿Es duro para los padres pedir ayuda?

Sí, para los padres es muy, muy angustioso, vienen incluso mucho más tocados que los hijos. A mí no me gusta llamarlo así, pero tienen sensación de fracaso y sentimiento de culpabilidad. Algunos padres, como justificación, hablan de los hijos y de lo que les pasa como si fuera una rifa en la que les ha tocado un hijo ludópata o alcohólico. Nosotros les decimos que no son culpables, pero sí corresponsables en el mantenimiento de la situación durante un tiempo porque la mayoría, cuando se enteran, no quieren saberlo. Piensan que es algo puntual, que no hay que darle importancia, que sea la última vez… eso es lo que nosotros denominamos «tontos útiles». A esto hay que añadir la parte de corresponsabilidad tienen en la construcción de la personalidad del hijo.

¿La ludopatía puede aparecer en adolescentes de cualquier tipo de familia?

Sí, incluso la mayoría de los chicos que están en tratamiento son universitarios o estudiantes de cursos superiores. No hay diferencias ni por sexo, ni por clase social, ni por educación, ni nada de nada. Absolutamente todos somos susceptibles de llegar a ser de alguna manera dependientes de algo.

¿Cree que hay más permisividad con la ludopatía que con otras adicciones?

Por un lado, aunque se somatice, el hecho de haber estado jugando no tiene un traslado físico inmediato. Cuando alguien bebe en exceso, se nota, llama más la atención y alarma a los padres. Por otro lado, ¿cuántos anuncios publicitarios has visto para prevenir el juego? La mayoría los habremos hecho nosotros directamente, el estado no hace casi nada. Yo participé hace casi un año en el debate nacional de la Ley de Publicidad y Comunicación y ahí sigue, muerta. Desde nuestra asociación planteábamos que no hubiera figuras de entidad como Nadal o Neymar publicitando el juego, que se respetaran las franjas de horario restringido, que las retransmisiones deportivas sean estrictamente eso, sin mensajes continuos animando a apostar…

MI OPINIÓN: Mientras exista el dinero por medio, será mucho más difícil que nos escuchen. Tal y como se desarrolla hoy la vida tecnológica las apuestas online van a dispararse y no hay regulación clara. Nadie sabe si el que está jugando es menor de edad.

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