LA OPERACIÓN NECORA


Serie de historia y ficción sobre el narcotráfico en España. Fariña (Harina) en Gallego

La operación Nécora fue una operación policial española que generó un proceso judicial iniciador de una de las mayores y la primera de las redadas contra el narcotráfico existente en la comunidad autónoma de Galicia en la década de 1990.

El 12 de junio de 1990 el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón y el fiscal antidroga Javier Zaragoza iniciaron el primer gran golpe contra las bandas del narcotráfico que operaban en las rías gallegas. Un contingente de centenares de policías desplazados desde Madrid para la ocasión arrestaron en sus casas a grandes traficantes de tabaco, reconvertidos en narcotraficantes.

Sus principales protagonistas ha logrado la libertad condicional, otros grandes nombres del narcotráfico gallego que empezaron a sonar en aquellos años enfilan también el camino de la calle. Es el caso de Marcial Dorado, que acaba de obtener su primer permiso ordinario en ocho años, antesala del régimen abierto.

Algunos de los acusados por la operación Nécora

El macrojuicio de la Operación Nécora se celebró tres años después en la Casa de Campo de Madrid. Allí fue donde se le puso rostro no a todos los que eran, pero sí a todos los que estaban; entre ellos, los que no tardarían en copar páginas y páginas de periódicos, como Manuel Charlín, Laureano Oubiña, Paz Carballo o Padín Gestoso. En el banquillo de los acusados se sentaron 52 personas y en la sentencia que se dictó unos meses después, tres de cada cuatro resultaron condenados. A Oubiña y a su mujer, Esther Lago, le cayeron doce años. «Mucho ruido y pocas nueces», pensaron algunos. Dos de cada tres imputados fueron condenados y la mayoría acabaron reincidiendoAunque en un principio se criticó que las penas eran escasas para la trascendencia que se le dio al proceso, con los años la Operación Nécora acabó siendo rehabilitada. Más que nada porque el tiempo puso a cada uno en su sitio, y está claro que el sitio de los imputados era la cárcel.

Los que no fueron condenados entonces, cayeron en redadas posteriores, y los que se fueron con una pena baja, no tardaron en volver a prisión.

La Operación Nécora tuvo, sobre todo, una función social. Enrique León, que estuvo mucho tiempo al frente de la comisaría de la Policía Nacional de Vilagarcía, asegura 25 años después que «fue un aldabonazo, porque le hizo llegar a la gente la problemática que había». 

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