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LAS ENORMES VENTAJAS DE LA TECNOLOG√ćA Y SUS RIESGOS

El bienestar digital es una industria en ciernes en estos d√≠as, con varios gur√ļs de la autoayuda que ofrecen curas milagrosas para la adicci√≥n a la pantalla. Algunas de esas soluciones involucran nuevos dispositivos, como el ‚ÄúLight Phone‚Äú, un dispositivo con un conjunto de funciones extremadamente limitado que est√° destinado a alejar a los usuarios de las aplicaciones que consumen mucho tiempo. Otros se centran en cortar las pantallas por completo durante semanas. Adem√°s, ahora puedes comprar paquetes de ‚Äúdesintoxicaci√≥n digital‚ÄĚ de 200‚ā¨ en hoteles de lujo o unirse al movimiento del ‚Äúsabbath digital‚ÄĚ, cuyos seguidores prometen pasar un d√≠a a la semana sin usar tecnolog√≠a alguna.

Los tel√©fonos m√≥viles se han convertido en herramientas tan poderosas y vers√°tiles que, para muchas personas, se sienten literalmente indispensables. De hecho, es f√°cil sentir que eres t√ļ el que est√° perdido cuando no puedes encontrar tu tel√©fono. Entonces, ¬Ņc√≥mo saber si tu apego al tel√©fono es solo un fen√≥meno cultural del siglo XXI o una adicci√≥n genuina que altera tu vida?

¬ŅES LA ADICCI√ďN AL M√ďVIL ALGO REAL?

 

El¬†Informe Mobile en Espa√Īa y en el Mundo 2020¬†de ditrendia refleja que 7,6 millones de espa√Īoles se consideran ‚Äúadictos‚ÄĚ a sus dispositivos. Hasta el 61% de los encuestados asegura que ‚Äúmirar el tel√©fono es lo primero y lo √ļltimo‚ÄĚ que hace cada d√≠a. Y 3,7 millones ‚Äúno puede pasar m√°s de una hora sin consultarlo‚ÄĚ. Y, durante los √ļltimos 5 a√Īos, Google Trends indica que las b√ļsquedas de ‚Äúadicci√≥n a los tel√©fonos m√≥viles‚ÄĚ tambi√©n han aumentado.

Y el uso patológico del teléfono ha dado lugar a una gran cantidad de terminología nueva, como es el caso de:

  • nomofobia: el miedo a quedarse sin tel√©fono
  • textaphrenia: es una aprensi√≥n de que ha llegado un mensaje de texto, cuando no es as√≠
  • vibraciones fantasmas: la sensaci√≥n de que su tel√©fono le est√° alertando cuando en realidad no lo est√°

Hay pocas dudas de que el uso excesivo de tel√©fonos m√≥viles es un problema para muchas personas, pero existe cierto debate entre los profesionales m√©dicos y de la salud mental sobre si el uso problem√°tico del m√≥vil es realmente una adicci√≥n o el resultado de un problema de control de impulsos. Muchos expertos m√©dicos se resisten a asignar la palabra ‚Äúadicci√≥n‚ÄĚ a cualquier otra cosa que no sea el abuso habitual de sustancias.

Sin embargo, el Manual diagn√≥stico y estad√≠stico de los trastornos mentales (el manual utilizado en la comunidad m√©dica para diagnosticar los trastornos mentales) reconoce una adicci√≥n basada en un comportamiento: el juego compulsivo. Vale la pena se√Īalar que existen algunas similitudes importantes entre el uso excesivo del smartphone y las adicciones conductuales como el juego compulsivo. Las similitudes incluyen:

  • p√©rdida de control¬†sobre el comportamiento
  • persistencia¬†o dificultad real para limitar el comportamiento
  • tolerancia, la necesidad de participar en el comportamiento con m√°s frecuencia para tener el mismo sentimiento
  • graves consecuencias negativas¬†derivadas del comportamiento
  • abstinencia¬†o sentimientos de irritabilidad y ansiedad cuando no se practica el comportamiento
  • reca√≠da¬†o retomar el h√°bito nuevamente despu√©s de per√≠odos de evitaci√≥n

LA CONEXI√ďN DE LA DOPAMINA

Y hay otra similitud entre la adicción conductual y el uso excesivo del móvil: la activación de una sustancia química en el cerebro que refuerza la conducta compulsiva.

Nuestro cerebro contiene varias vías que transmiten una sustancia química llamada dopamina cuando se encuentra en situaciones gratificantes. Para muchas personas, la interacción social estimula la liberación de dopamina. Debido a que muchas personas usan sus teléfonos como herramientas de interacción social, se acostumbran a revisarlos constantemente para detectar ese golpe de dopamina que se libera cuando se conectan con otras personas en las redes sociales o alguna otra aplicación.

Los programadores de aplicaciones cuentan con ese impulso para que puedas seguir revisando tu tel√©fono. Algunas aplicaciones incluso retienen y liberan refuerzos sociales, como ‚Äúme gusta‚ÄĚ y ‚Äúcomentarios‚ÄĚ, en un patr√≥n impredecible. Cuando no podemos predecir el patr√≥n, revisamos nuestros tel√©fonos con m√°s frecuencia. Ese ciclo puede conducir a un punto de inflexi√≥n: cuando el tel√©fono deja de ser algo de lo que se disfruta y se convierte en algo que estamos pr√°cticamente obligados a usar.

¬ŅQUI√ČN CORRE MAYOR RIESGO?

 

En lo que los investigadores están de acuerdo es en el hecho de que los adolescentes tienen más probabilidades de mostrar síntomas similares a la adicción con el uso del smartphone que otros grupos de edad.

Estudios¬†muestran que el uso de smartphones alcanza su punto m√°ximo durante la adolescencia y disminuye gradualmente a partir de entonces. El uso excesivo de smartphones entre adolescentes es tan com√ļn que el 33 por ciento de los j√≥venes de 13 a√Īos nunca apagan su tel√©fono, ni de d√≠a ni de noche. Y cuanto m√°s joven un adolescente adquiere un tel√©fono, es m√°s probable que desarrolle patrones de uso problem√°ticos.

Para las ni√Īas, pueden desarrollarse patrones de uso dependiente porque los tel√©fonos se convierten en herramientas importantes de interacci√≥n social, mientras que los ni√Īos demuestran una mayor tendencia a usar los tel√©fonos en situaciones peligrosas.

¬ŅQUI√ČN M√ĀS EST√Ā EN RIESGO?

Una revisión académica también reveló que varios rasgos y condiciones de personalidad se han asociado con el uso problemático del móvil. Estos rasgos de personalidad incluyen:

  • baja¬†autoestima
  • bajo control de impulsos
  • ansiedad
  • depresi√≥n
  • ser muy extrovertido

Los investigadores se√Īalan que no siempre est√° claro si los problemas con el uso excesivo del smartphone est√°n causando estas condiciones o si las condiciones en s√≠ mismas hacen que las personas sean m√°s vulnerables al uso excesivo.

S√ćNTOMAS DE LA ADICCI√ďN AL TEL√ČFONO

Entonces, ¬Ņc√≥mo podemos saber si tenemos un problema de uso excesivo del smartphone?

Algunas de las se√Īales reveladoras son:

  • Coges el tel√©fono siempre que est√°s solo o aburrido.
  • Te despiertas varias veces por la noche para revisar tu tel√©fono.
  • Te sientes ansioso, molesto o de mal genio cuando no puedes acceder al tel√©fono.
  • El uso de tu tel√©fono ha provocado un accidente o una lesi√≥n.
  • Cada vez pasas m√°s tiempo usando el tel√©fono.
  • El uso del tel√©fono interfiere con tu desempe√Īo laboral, trabajo escolar o relaciones.
  • Las personas en tu vida est√°n preocupadas por los patrones de uso de tu tel√©fono.
  • Cuando intentas limitar su uso, recaes r√°pidamente.

UNA MIRADA EN PROFUNDIDAD

Sloan Management Review del MIT public√≥ un¬†experimento inteligente: los profesores de dos escuelas de negocios en Italia y Francia hicieron que renunciar al tel√©fono inteligente por un d√≠a fuera un requisito de los estudiantes en sus cursos. La mayor√≠a de los estudiantes, que pod√≠an planificar qu√© d√≠a dejar√≠an sus tel√©fonos, sintieron cierto grado de ansiedad. No sab√≠an qu√© hacer con el tiempo extra, desde desayunar hasta viajar en transporte p√ļblico. Tambi√©n notaron la frecuencia con la que las personas que ten√≠an tel√©fonos los revisaban ‚ÄĒun estudiante se√Īal√≥ que su amigo revisaba su tel√©fono cuatro veces en un per√≠odo de 10 minutos‚ÄĒ y que probablemente as√≠ era como ellos mismos luc√≠an en un d√≠a t√≠pico.

Un¬†estudio anterior, en los EE. UU., que tambi√©n hizo que los j√≥venes renunciaran a sus tel√©fonos, encontr√≥ que se desempe√Īaban peor en las tareas mentales cuando estaban en ‚Äúabstinencia‚ÄĚ y presentaban s√≠ntomas fisiol√≥gicos, como el aumento de la frecuencia card√≠aca y la presi√≥n arterial. Tambi√©n sintieron una sensaci√≥n de p√©rdida o disminuci√≥n de su yo extendido: sus tel√©fonos.

Pero la realidad, especialmente para los m√°s j√≥venes, es que el uso del tel√©fono, especialmente el uso intensivo, no es tan desenfadado. Un¬†estudio¬†analiz√≥ el aumento de la¬†depresi√≥n¬†y el suicidio en adolescentes en los √ļltimos a√Īos y su relaci√≥n con la utilizaci√≥n de pantallas. El CDC hab√≠a notado un aumento en las tasas de ambos durante los a√Īos 2010-2015 y encontr√≥ que las ni√Īas estaban particularmente en riesgo: su tasa de suicidio aument√≥ en un 65% en esos cinco a√Īos. El n√ļmero de ni√Īas con¬†depresi√≥n¬†severa aument√≥ en un 58%.

¬ŅY LOS ADOLESCENTES?

 

La academia dice que ‚Äúcuando el uso del smartphone se convierte en una adicci√≥n, el comportamiento se vuelve estresante‚ÄĚ. Los adolescentes tienen un alto riesgo de ser adictos a los tel√©fonos inteligentes (Cha y Seo, 2018).

El uso excesivo de tel√©fonos inteligentes junto con una actitud negativa y un sentimiento de ansiedad y dependencia de los dispositivos puede aumentar el riesgo de ansiedad y¬†depresi√≥n¬†(Rosen et al., 2013; Thom√©e et al., 2011). En otro estudio, reclutaron a 439 estudiantes, de 12 a 17 a√Īos de edad, de Suiza central como su muestra y distribuyeron un cuestionario entre sus padres primero, luego a los ni√Īos (el procedimiento se repiti√≥ un a√Īo despu√©s en la misma muestra). Se concluy√≥ que el uso del smartphone durante las horas nocturnas era com√ļn entre los j√≥venes y se inform√≥ que se mostraba mala percepci√≥n de salud debido a permanecer despiertos toda la noche. No se encontr√≥ una asociaci√≥n grabable entre el rendimiento de la memoria y los tel√©fonos m√≥viles (Schoeni et al., 2015 [19]). Reinecke y Eden (2017) investigaron los efectos psicol√≥gicos en la salud y el estimulador del estr√©s digital. Entrevistaron a 1.557 usuarios de Internet alemanes de entre 14 y 85 a√Īos e informaron que la carga de comunicaci√≥n se relacionaba positivamente con el estr√©s percibido y tambi√©n ten√≠a un impacto indirecto sobre la¬†depresi√≥n¬†y la ansiedad.

Cha y Seo (2018) tenían como objetivo examinar los factores predictivos de la adicción a los teléfonos inteligentes en estudiantes de secundaria en Corea del Sur. Se eligieron dos grupos, un grupo de riesgo y otro grupo normal. Los dos grupos expresaron resultados significativamente diferentes. Los factores predictivos de la adicción a los teléfonos inteligentes fueron las redes sociales y la conciencia del uso excesivo de los juegos. Un investigador reveló que los adolescentes que pasan más horas con sus dispositivos tienen más probabilidades de suicidarse. Otro estudio de Augner y Hacker (2012) examinó una asociación entre el uso excesivo o disfuncional de los teléfonos móviles y la salud psicológica. Indicaron que la baja estabilidad emocional, el estrés crónico y la depresión tienen una correlación con el uso del teléfono.

Se confirma que la salud f√≠sica y mental de los adolescentes est√° asociada con la adicci√≥n al tel√©fono celular, pero no podemos decir con 100% de precisi√≥n que el tel√©fono m√≥vil es la √ļnica causa de problemas de salud mental o fisiol√≥gica en los adolescentes. ‚ÄúAunque no podemos decir con certeza que el uso creciente de tel√©fonos inteligentes provoc√≥ el aumento de los problemas de salud mental, ese fue, con mucho, el mayor cambio en la vida de los adolescentes entre 2010 y 2015‚ÄĚ, dijo la autora del estudio, Jean Twenge en un comunicado. Ella es la autora del libro¬†iGen: Por qu√© los ni√Īos superconectados de hoy est√°n creciendo menos rebeldes, m√°s tolerantes, menos felices y completamente desprevenidos para la edad adulta y lo que eso significa para el resto de nosotros, y ha estado siguiendo ese patr√≥n durante a√Īos.

El problema es que los adolescentes pasan cada vez m√°s tiempo, no hablando por tel√©fono como en d√©cadas pasadas, sino en Instagram y Snapchat. Estos son pasatiempos peligrosos, porque dan la apariencia de interacci√≥n social, pero no podr√≠an estar m√°s lejos de eso. Se cree que las comparaciones impl√≠citas al observar la vida de otras personas en l√≠nea, que a menudo son muy cuidadas (y enga√Īosas), son lo que resulta tan deprimente en las redes sociales. ‚ÄúEstos aumentos en los problemas de salud mental entre los adolescentes son muy alarmantes‚ÄĚ, dijo Twenge. ‚ÄúLos adolescentes nos dicen que est√°n luchando y debemos tomarnos eso muy en serio‚ÄĚ.

Parte del problema con el ‚Äúuso‚ÄĚ es que creemos que las redes sociales nos dar√°n un impulso, pero no es as√≠, nos hacen sentir peor. Este es un ‚Äúerror de pron√≥stico‚ÄĚ que nos hace volver a usarlas, aunque a menudo tiene un efecto negativo en nuestra salud mental. Y este ciclo suena inquietantemente como una adicci√≥n cl√°sica.

CONSEJOS DE AUTOAYUDA PARA LA ADICCI√ďN A LOS SMARTPHONES

Hay una serie de pasos que puedes seguir para controlar el uso de tu smartphone e Internet. Si bien puedes iniciar muchas de estas medidas ti mismo, una adicción es difícil de vencer por tu cuenta, especialmente cuando la tentación siempre está al alcance de la mano. Puede ser muy fácil volver a caer en viejos patrones de uso. Busca apoyo externo, ya sea de familiares, amigos o un terapeuta profesional.

Para ayudarte a identificar tus √°reas problem√°ticas,¬†lleva un registro de cu√°ndo y cu√°nto usas tu smartphone para actividades no laborales o no esenciales. Hay aplicaciones espec√≠ficas que pueden ayudarte con esto, lo que te permite realizar un seguimiento del tiempo que pasas en el m√≥vil. ¬ŅHay momentos del d√≠a en los que usas m√°s el tel√©fono? ¬ŅHay otras cosas que podr√≠as estar haciendo en su lugar? Cuanto m√°s comprendas el uso de tu smartphone, m√°s f√°cil ser√° controlar tus h√°bitos y recuperar el control de tu tiempo.

Reconoce los desencadenantes que te hacen buscar tu tel√©fono. ¬ŅEs cuando est√°s solo o aburrido? Si est√°s luchando contra la¬†depresi√≥n, el estr√©s o la ansiedad, por ejemplo, el uso excesivo del smartphone podr√≠a ser una forma de calmarte a s√≠ mismo. En su lugar, busca formas m√°s saludables y efectivas de controlar tu estado de √°nimo, como practicar t√©cnicas de relajaci√≥n.

Comprende la diferencia entre interactuar en persona y en l√≠nea. Los seres humanos son criaturas sociales. No estamos destinados a estar aislados ni a depender de la tecnolog√≠a para la interacci√≥n humana. La interacci√≥n social con otra persona cara a cara (hacer contacto visual, responder al lenguaje corporal) puede hacer que te sientas tranquilo, seguro y comprendido, y frenar r√°pidamente el estr√©s. La interacci√≥n a trav√©s de mensajes de texto, correo electr√≥nico o mensajer√≠a evita estas se√Īales no verbales, por lo que no tendr√° el mismo efecto en tu bienestar emocional. Adem√°s, los amigos en l√≠nea no pueden abrazarte cuando ocurre una crisis, visitarte cuando est√°s enfermo o celebrar una ocasi√≥n feliz contigo.

Desarrolla tus habilidades de afrontamiento. Tal vez tuitear, enviar mensajes de texto o escribir en un blog sea tu forma de lidiar con el estrés o la ira. O tal vez tengas problemas para relacionarte con los demás y te resulte más fácil comunicarte con las personas en línea. Desarrolla habilidades en estas áreas para ayudar a sobrellevar el estrés y las tensiones de la vida diaria sin depender de tu móvil.

Reconoce cualquier problema subyacente que pueda respaldar tu comportamiento compulsivo. ¬ŅHas tenido problemas con el alcohol o las drogas en el pasado? ¬ŅHay algo sobre el uso del m√≥vil que te recuerde c√≥mo sol√≠as beber o consumir drogas para adormecer o distraerte?

Fortalece tu red de apoyo. Reserva tiempo cada semana para amigos y familiares. Si eres t√≠mido, hay formas de superar la incomodidad social y hacer amigos duraderos sin depender de las redes sociales o Internet. Para encontrar personas con intereses similares, intenta comunicarte con colegas en el trabajo, unirte a un equipo deportivo o club de lectura, inscribirte en una clase o ser voluntario por una buena causa. Podr√°s interactuar con otras personas como t√ļ, dejar que las relaciones se desarrollen de forma natural y formar amistades que mejorar√°n tu vida y fortalecer√°n tu salud.

TRATAMIENTO PARA LA ADICCI√ďN A LOS SMARTPHONES

 

Si necesitas más ayuda para frenar el uso del móvil, ahora existen centros de tratamiento especializados que ofrecen programas de desintoxicación digital para ayudarte a desconectar de los medios digitales. La terapia individual y grupal también puede brindarte un gran impulso para controlar el uso de la tecnología.

La terapia cognitivo-conductual proporciona formas paso a paso para detener los comportamientos compulsivos y cambiar tus percepciones sobre el móvil. La terapia también puede ayudarte a aprender formas más saludables de lidiar con las emociones incómodas, como el estrés, la ansiedad o la depresión, que pueden estar impulsando el uso de tu smartphone.

Apoyo grupal. Organizaciones como Internet Tech Addiction Anonymous (ITAA) y On-Line Gamers Anonymous ofrecen apoyo en l√≠nea y reuniones cara a cara para frenar el uso excesivo de tecnolog√≠a. Por supuesto, necesitas personas de la vida real para beneficiarte plenamente de cualquier grupo de apoyo para adicciones. Los grupos de apoyo en l√≠nea pueden ser √ļtiles para encontrar fuentes de asistencia, pero es f√°cil usarlos como excusa para pasar a√ļn m√°s tiempo en el m√≥vil.

AYUDAR A UN NI√ĎO O ADOLESCENTE CON ADICCI√ďN A LOS TEL√ČFONOS INTELIGENTES

Cualquier padre que haya intentado alejar a un ni√Īo o adolescente de un smartphone o tablet sabe lo dif√≠cil que puede ser separar a los ni√Īos de las redes sociales, las aplicaciones de mensajer√≠a o los juegos y videos en l√≠nea. Los j√≥venes carecen de la madurez para frenar el uso del m√≥vil por s√≠ mismos, pero confiscar el dispositivo a menudo puede ser contraproducente, creando ansiedad y s√≠ntomas de abstinencia en tu hijo. En cambio, hay muchas otras formas de ayudar a tu hijo a encontrar un equilibrio m√°s saludable:

Se un buen modelo a seguir. Los ni√Īos tienen un fuerte impulso de imitar, por lo que es importante que administres tu propio uso del m√≥vil. No es bueno pedirle a tu hijo que se desconecte mientras miras tu propio tel√©fono o tablet. No permitas que el uso de tu propio m√≥vil te distraiga de las interacciones entre padres e hijos.

Usa aplicaciones para monitorear y limitar el uso del smartphone de tu hijo. Hay una serie de aplicaciones disponibles que pueden limitar el uso de datos de tu hijo o restringir los mensajes de texto y la navegación web a determinadas horas del día. Otras aplicaciones pueden eliminar las capacidades de mensajería mientras está en movimiento, por lo que puedes evitar que el adolescente use un teléfono inteligente mientras conduce.

Crea zonas ‚Äúlibres de tel√©fonos‚ÄĚ.¬†Restringe el uso de tel√©fonos inteligentes o tablets a un √°rea com√ļn de la casa donde puedas vigilar la actividad de tu hijo y limitar el tiempo en l√≠nea. Prohibir los tel√©fonos en la mesa del comedor y en los dormitorios e insistir en que se apaguen despu√©s de cierta hora de la noche.

Fomenta otros intereses y actividades sociales. Aleja a tu hijo de las pantallas exponiéndolo a otros pasatiempos y actividades, como deportes de equipo, scouts y clubes extracurriculares. Pasa tiempo desconectado en familia.

Habla con tu hijo sobre problemas subyacentes.¬†El uso compulsivo de smartphones puede ser una se√Īal de problemas m√°s profundos. ¬ŅTu hijo tiene problemas para adaptarse? ¬ŅHa habido alg√ļn cambio importante reciente, como una mudanza o un divorcio, que est√© causando estr√©s? ¬ŅTu hijo est√° sufriendo otros problemas en la escuela o en el hogar?

Consigue ayuda. Los adolescentes a menudo se rebelan contra sus padres, pero si escuchan la misma información de una figura de autoridad diferente, pueden estar más inclinados a escuchar. Prueba con un entrenador deportivo, un médico o un amigo respetado de la familia. No tengas miedo de buscar asesoramiento profesional si te preocupa el uso del móvil por parte de tu hijo.

FUENTES

Cha, S. S., & Seo, B. K. (2018). Smartphone use and smartphone addiction in middle school students in Korea: Prevalence, social networking service, and game use. Health psychology open, 5(1), 2055102918755046.

Rosen, L. D., Whaling, K., Carrier, L. M., Cheever, N. A., & Rokkum, J. (2013). The media and technology usage and attitudes scale: An empirical investigation. Computers in human behavior, 29(6), 2501-2511.

Thomée, S., Härenstam, A., & Hagberg, M. (2011). Mobile phone use and stress, sleep disturbances, and symptoms of depression among young adults-a prospective cohort study. BMC public health, 11(1), 1-11.

Jones, B. H., Chin, A. G., & Aiken, P. (2014). Risky business: Students and smartphones. TechTrends, 58(6), 73-83.

Foerster, M., Roser, K., Schoeni, A., & Röösli, M. (2015). Problematic mobile phone use in adolescents: derivation of a short scale MPPUS-10. International journal of public health, 60(2), 277-286.

Reinecke, L., & Eden, A. (2017). Media use and well-being.

Augner, C., & Hacker, G. W. (2012). Associations between problematic mobile phone use and psychological parameters in young adults. International journal of public health, 57(2), 437-441.

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