Las TIC llegan a nosotros

EL ABUSO tecnológico genera ansiedad

El ordenador, el móvil, internet, los videojuegos, las redes sociales en definitiva las nuevas tecnologías nos acompañan en el día a día con el objetivo de facilitar la comunicación y relación con los demás u ocupar nuestro ocio. Sin embargo existe la posibilidad de hacer un uso abusivo de las mismas que puede desembocar en una conducta adictiva.

¿una amenaza real?

Entendemos por adicción a las nuevas tecnologías un uso abusivo de este tipo de dispositivos que puede llegar a condicionar la vida de la persona.

En este contexto, Internet y el teléfono móvil merecen una atención especial.

1.1.1 Internet

Según la OMS en nuestro país entre el 6% y el 9% de los usuarios que hacen uso de internet pueden presentar una conducta adictiva.

La participación del sujeto en este tipo de adicción puede ser considerada pasiva o activa.

La adicción activa provoca un desorden en el individuo que le lleva en muchos de los casos al aislamiento social, problemas económicos, laborales e incluso psicológicos.

Por otro lado la adicción pasiva hace que el individuo posponga sus tareas o acciones, pero sin llegar al desequilibrio total de su vida.

La dependencia y los efectos perjudiciales son los elementos diagnósticos presenciales que se presentan en una conducta adictiva.

  • Dependencia psicológica: deseo, pulsión irresistible y ansiedad, cambios en el estado anímico. Se produce un placer o alivio de todos estos síntomas al realizar la conducta e impotencia, irritabilidad y agitación si no se lleva a cabo.
  • Efectos perjudiciales: alteración grave del ámbito personal, social y laboral del individuo.

Entre los síntomas que presenta la persona con adicción a nuevas tecnologías y concretamente a internet se encuentran los siguientes:

  • La actividad se convierte en lo más importante, es decir, hay un pensamiento constante de querer conectarse a la red.
  • El sujeto se muestra irritado y alterado cuando no está conectado.
  • La red social en la que está inmerso gira entorno a internet (amigos, contactos, ocio…).
  • Existe altibajos en el estado de ánimo.
  • El tiempo de conexión es elevado y no existe control sobre el mismo.
  • El sujeto pierde la noción del tiempo.
  • En algunas ocasiones puede no discernir de manera clara entre el mundo virtual y el mundo real.
  • A largo plazo el aislamiento puede desembocar en soledad, depresión y alteraciones de carácter psicológico.

Cuando la conducta adictiva ha hecho aparición se observan en el individuo síntomas de abstinencia tanto físicos como psicológicos por ejemplo cuando se ve obligado a interrumpir la conexión, al no poder llevarla a cabo o incluso debido a la lentitud de la misma. Para conseguir la excitación inicial, que como ocurre en la adicción a sustancias decae por el efecto de la tolerancia, se recurre a tener un tiempo de conexión cada vez mayor. La tolerancia y la abstinencia son difíciles de evaluar, al igual que sucede con la adicción al juego por ejemplo.

Teorías explicativas de los factores de riesgo en las conductas adictivas

Desde las teorías psicológicas se explica la vulnerabilidad psicológica del individuo para caer en una adicción desde el punto de vista de los rasgos de la personalidad o los estados emocionales. La adicción puede explicarse mediante el reforzamiento positivo, es decir desde las consecuencias reforzantes que encuentra el individuo al realizar la conducta. Otras corrientes psicológicas lo explican desde el reforzamiento negativo, el individuo evita el malestar que le produce el síndrome de abstinencia por no estar conectado a internet.

Por otro lado las corrientes del condicionamiento clásico, concretamente el modelo de tolerancia condicionada y el síndrome de abstinencia condicionada explican la adicción como un refuerzo condicionado, cuando la conducta de conectarse a internet (estímulo ambiental) adquiere propiedades reforzantes.

Las teorías sociales se centran en explicar la adicción desde el punto de vista de la disponibilidad de acceso, en aspectos culturales y económicos del individuo. Distingue entre factores micro situacionales que son más específicos y los más próximos y factores macro situacionales (factores más situacionales y globales).

1.1.2 Teléfonos móviles

El teléfono móvil es otro dispositivo que utilizamos de manera habitual y diaria y que en poco tiempo se ha convertido en un objeto social y personal dominante. Se utiliza para mantener principalmente contacto constante con otras personas ya sea a través de aplicaciones o de redes sociales.

Se considera que el individuo tiene una adicción incontrolada al móvil cuando es incapaz de hacer nada sin él. Se trata de una dependencia psicológica que se presenta con sentimientos de inseguridad, ansiedad, alteraciones del estado de ánimo derivados de la incapacidad de control sobre el uso del dispositivo.

El propio individuo establece pautas de restricción como desconectar el sonido, bloquear la ampliación de cuota de datos u otras para intentar recuperar ese control sobre el uso del móvil, pautas sin éxito en muchos de los casos ya que es el propio individuo es el que levanta dichas restricciones.

Una Tecnosfera

Efectos negativos de la adicción al móvil son:

  • Aumento del gasto económico sobre cuotas con la compañía telefónica.
  • Infracciones de uso del móvil en lugares restringidos.
  • Riesgo de accidentes de tráfico por el uso del móvil.
  • Alteraciones de los patrones de sueño y descanso.
  • Problemas en el ámbito laboral: impuntualidad, uso indebido en el centro de trabajo.
  • Problemas sociales y personales: abandono de las relaciones de amistad y aislamiento.
  • Dificultad de expresión de habilidades en el trato personal.

El estudio llevado a cabo por la Oficina del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid “La telefonía móvil en la infancia y adolescencia” realiza un trabajo de campo entre los principales actores implicados en el uso de la telefonía móvil, es decir, los menores, los padres y las compañías de teléfonos móviles del que se derivan las siguientes conclusiones:

Surge un elevado consenso en el grupo de progenitores de muestra en que fue la presión de los hijos la que determinó, en primer lugar, la adquisición de su teléfono móvil, seguido del interés por la localización permanente y control de los hijos, considerando que la compra del teléfono móvil se entienda como una inversión en su seguridad.

Desde el punto de vista de las compañías, alguna de ellas pone de manifiesto que es consciente de que los niños acceden a la telefonía móvil cada vez a edades más tempranas y consideran necesario tomar ciertas medidas en este sector de la población.

Otro dato concluyente del estudio es que existe una relación directamente proporcional entre la edad y el uso del teléfono móvil. De este modo los menores de 10 años afirman utilizar el teléfono móvil menos de una hora al día, mientras que los adolescentes y jóvenes afirman utilizar el teléfono más de 5 horas al día.

A pesar de contar con estudios como el mencionado anteriormente en nuestro país no se dispone de literatura científica que contenga datos fiables sobre la prevalencia de la adicción al móvil.

Comunicados y aislados


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